No era una performance, era violencia.

Montevideo y Rivadavia, esquina del Gaumont. El dato del lugar no es tan importante como lo es el del día, 25 de noviembre. La escena desconcierta, en principio confunde: una chica con su remera violeta en alusión a la fecha y un pibe que la patotea. A pocos metros, la gente miraba confundida. ¿Era una performance? ¿querían medir la reacción del público?

El flaco la increpa, le pregunta: ¿qué haces acá y así vestida?, mientras la toma del brazo. No hace falta aclarar  cómo estaba vestida, ¿o sí? Quienes observaban la situación se veían confundidos/as, ¿se trataba de un actor y una actriz en medio de una escena que representaba un acto de violencia? No, era un pibe que creía que podía estar ahí violentando a la chica sin que nadie dijera nada. Un chico que estaba detrás reaccionó y le dijo: Flaco, pará un poco. Calmate. Y así, el pibe se fue, un poco porque las miradas lo acechaban, otro poco porque este joven lo increpó…

Evidentemente, ni un 25 de noviembre podemos evitar estas situaciones… Tenemos una difícil tarea por  delante pero cuanto más ardua más motivos nos da para seguir peleando por la vida de muchas que no pudieron defenderse, por la vida de muchas que no fueron defendidas y por la vida de otras que hoy están en peligro.

Por la vida de todas vamos a seguir.

 

 

 

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About Andrea Gutierrez

Pienso, reflexiono, escribo- me indigno, también- con perspectiva de género. Creo profundamente que lo personal es político.
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